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Fortalecen cultivo de microalga como descontaminante de plomo en Arica

·         Proyecto es financiado por el Gobierno Regional y ejecutado por la Universidad Arturo Prat.

El Gobierno Regional de Arica y Parinacota financia un estudio científico impulsado por la Universidad Arturo Prat que busca potenciar el desarrollo del cultivo de la microalga “Chlorella” en la región como un súper alimento capaz de eliminar los metales pesados del organismo humano.

La iniciativa, que llevó a cabo su lanzamiento esta semana, cuenta con un aporte de 109 millones de pesos de las arcas regionales a través del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC) 2021.

El proyecto utilizará ratas de laboratorio “Wistar” expuestas a plomo para realizar una serie de ensayos orientados a conocer los eventuales efectos en el organismo humano.

El estudio cobra relevancia en Arica debido a la contaminación que afectó a parte de la población, como consecuencia de la internación y acopio entre 1984 y 1985 de más de 19 mil toneladas de barros con metales tóxicos provenientes desde Suecia.

En este trabajo científico la UNAP contará con la colaboración de la Universidad de Almería, España.

El Gobernador Regional Jorge Díaz Ibarra sostuvo que los recursos regionales se han puesto al servicio de la ciencia principalmente para mejorar la calidad de vida de los habitantes de Arica y Parinacota. «Apoyamos al mundo académico para que se haga cargo de muchas realidades de la región, una de ellas es la presencia de metales pesados por hechos que ocurrieron en el pasado. Mirar el futuro es nuestro objetivo, un Arica sin metales pesados en el ambiente y en las personas», precisó.

El director de este proyecto FIC, Juan Pablo Díaz, destacó que en Japón “pueden prevenir la contaminación de metales presados mediante el consumo de esta microalga” y afirmó que de la experiencia ariqueña podría nacer en primer productor en gran cantidad de este alimento natural.

El director del Instituto de la Salud de la Universidad Arturo Prat, Eduardo Peña, agradeció al Gobierno Regional y al Consejo Regional por aprobar los recursos de esta iniciativa y agregó que “nos alegra como institución aportar con el primer paso para mitigar un problema que es de territorio. Da aliento para futuras investigaciones”.

El ejecutor de este proyecto ha planteado que el desierto del norte de Chile presenta varias ventajas para los cultivos de microalgas que lo hacen único: Alta irradiación solar durante todo el año que puede ser manejada fácilmente, gran cantidad de terreno subutilizado, disponibilidad de agua, ambiente libre de contaminación, nutrientes naturales de bajo costo (salitre, guano) y posibilidad de uso de energías alternativas (solar y eólica) para los procesos asociados a la producción de harina de microalgas.