Opinión

Andrea Zondek Darmstadter Presidenta Fundación TACAL: «¿Inclusión preferente o política pública que disminuya la brecha?»

El año 2017 la Ley 21.015 conocida también como “Ley de cuota”, llega para disminuir la gran brecha que existía en el mundo laboral, sobre la incorporación de personas con discapacidad en las empresas. Busca a través de la obligatoriedad, que las empresas de 100 o más trabajadores tengan contratado el 1% de personas con discapacidad o asignatarios de una pensión de invalidez.

A tres años de la implementación de la Ley, el Gobierno realizó una evaluación respecto de los primeros años desde su puesta en marcha. Este documento dejó de manifiesto, entre algunos puntos, que, si bien esta Ley nos ha permitido avanzar en materias de inclusión, siguen existiendo brechas en cuanto al acceso a educación de las personas con discapacidad que obstaculizan los procesos de inclusión. Por otra parte, el poco trabajo que realizan las empresas para cambiar su cultura organizacional, también se ha transformado en una barrera, así lo demostró la consulta pública realizada por SENADIS el año 2020, que arrojó como uno de los motivos referidos para el incumplimiento del 1% de contratación, tanto en empresas públicas como privadas, la falta de una cultura inclusiva, lo que implica, desconocimiento para incorporar personas con discapacidad basados en un enfoque de derecho.

El segundo estudio realizado por el Servicio Nacional de Discapacidad el 2015 (ENDISC II) reveló la existencia de una gran brecha de la población adulta de nuestro país.  De este grupo etario, el 20% tiene discapacidad y de ellos, solo el 39, 3% se encuentra con alguna ocupación, a diferencia del 63,9% de personas sin discapacidad que se encuentra en la misma situación.

ENDISC I nos muestra la brecha en materia educacional que tienen las personas con discapacidad respecto de las personas que no la tienen. Nos indica que 1 de cada 2 personas termina octavo básico, 1 de cada 10 termina la educación media y uno de cada 20 personas ingresa a la educación superior pero sólo el 1% lo termina. Esta realidad dificulta estar en igualdad de condiciones referente a las personas sin discapacidad y disminuye las posibilidades reales de ingreso a un trabajo.

Fundación TACAL durante 36 años ha trabajado para “nivelar la cancha”. En este tiempo ha mejorado la calidad de vida de las personas con discapacidad, a través de la formación y capacitación laboral. No solo entrega conocimientos, sino que además enseña hábitos laborales, indispensables para las personas que en el caso de las personas con discapacidad llegan con una baja escolarización y una gran mayoría de ellos sin experiencia laboral previa.

TACAL trabaja para que las personas con discapacidad logren autonomía y con ello puedan ingresar a una empresa a demostrar lo que son capaces de hacer. Los procesos de selección a los que  postulan los jóvenes son los mismos que utiliza la empresa para el ingreso de cualquier persona a un determinado cargo. A través del tiempo hemos aprendido que los procesos de inclusión preferentes solo traen consigo mayor exclusión. Al momento de realizar el proceso de inclusión es importante trabajar la cultura de las organizaciones, con el objeto de reducir los prejuicios tan arraigados en nuestra sociedad y con ello avanzar en una mirada inclusiva. 

Si bien la ley 21.015 nos ha permitido avanzar en materia de inclusión laboral, es necesario que dejemos de ver la incorporación de las personas con discapacidad como un número, como una cuota que cumplir. El informe entregado por el gobierno dejó entrever una valoración positiva respecto de la implementación de la Ley 21.015, en donde las personas e instituciones reconocen el impacto positivo en la incorporación de personas con discapacidad a una empresa. Pero, también dejó en evidencia que existen brechas importantes en el proceso de inclusión de estas personas. Es por esto que resulta tan necesario implementar una política en la empresa que facilite los procesos de incorporación de personas con discapacidad y con ello se construya este Chile inclusivo que tantos deseamos.

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